Nota de prensa de los Verdes del Mediterraneo
La última crisis alimentaria provocada por el aceite de girasol nos ha hecho reflexionar sobre la crisis de los Verdes en nuestras tierras. En las elecciones generales tanto en Castellón, como en Alicante y Valencia los votos reunidos por las opciones verdes han sido muy menguados y esto nos hace pensar que los partidos verdes hemos tocado fondo. A partir de esta situación solo cabe ir mejorando gradualmente pero para ello es preciso entender la radiografía electoral que las últimas elecciones han dejado establecida.
En primer lugar se constata la falta de unidad de las opciones verdes, aunque el pacto electoral de los verdes del país valenciano y de los verdes ecopacifistas fue bienvenido sin embargo por lo que tenía de coyuntural y por la errática trayectoria política de sus protagonistas no obtuvo respaldo en las urnas.
Por otro lado la irrupción con fuerza de los verdes del mediterráneo coaligados con Gaia, un nuevo partido de orientación animalista (que reproduce a escala el exito de Pacma en las generales), y con los verdes-grupo verde que prestó sus siglas a la agrupación política habla de una esperanzada renovación en el panorama del ecologismo político.
La obstinación de els verds esquerra ecologista en permanecer fieles a su pacto con Iniciativa y el Bloc no parece que se pueda sostener debido a los malos resultados. A corto plazo este grupo acabará siendo fagocitado por Iniciativa o desaparecerá de la escena política. En todo caso Iniciativa se define también como un partido “verde” de la familia ecosocialista.
Hoy por hoy el panorama político valenciano consiste en una suma inconexa de opciones verdes de caracter infraprovincial, así por comarcas conviene subrayar el éxito de los Verdes de la Vega Baja, de los Verdes de Villena, y luego reseñar la existencia de células de actividad en Novelda, Aldaia, Castellón, Vinaros, la Vall D´Uixo, Buñol, la Safor, Valencia y la Horta, Lliria, Montserrat, Alicante, Denia, Alfaz y algunas otras localidades en donde se trabaja en base al voluntarismo pero sin cohesión orgánica suficiente para que los resultados sean más brillantes.
¿Es posible una agrupación de estas diversas opciones en una lista común que tenga como mínimo común denominador su condición de partidos verdes? Hoy por hoy parece imposible, pero la política es el arte de hacer realidad las utopías, así que solamente cabe cruzar los dedos y pedir que los diferentes grupos se acerquen con dos listados, el de las cosas que conviene postergar para conseguir la unidad de acción, y el de las personas que pueden hacer realidad el entendimiento y el diálogo, que de todo hay en la viña de los Verdes valencianos.