Y al final en Fuengirola se produjo el milagro, los verdes valencianos conseguimos sentarnos en torno a una mesa gracias a los buenos oficios de la Coordinadora Verde y del proceso abierto por la declaración de Hondarribia. Lo que no pudo conseguir Auken, o los ecologistas condenados por defender el Rio Segura, lo que no conseguimos en Altea o en Valencia se pudo celebrar por fin en Fuengirola.
Había militantes de els verds esquerra ecologista, de los verdes de europa, de los verdes del país valenciano y de verdes del mediterraneo, y lo bueno es que implícitamente supimos reconocer que los unos sin los otros … no somos nada.
Y lo mejor es que ya tenemos fijada una segunda reunión : )